Se cerraba en banda pero al final su corazón cedió y se ilusionó.
No creía posible que volviera a suceder hasta que apareció ella.
La conoció una tarde, por una de estas aplicaciones modernas en las que no sabes ni lo que te puedes encontrar. Pero por casualidades, no sabe si por suerte o por destino, encontró su excepción.
Empezó a hablar con ella. Primero conversaciones cortas y a medida que se iban alargando, comprendió que se había acostumbrado a no pasar un día sin dedicarla unas palabras.
Aunque aun no la conocía en persona, tenía la certeza de haber encontrado a su musa, a su fuente de inspiración, a la que quizás si lograría cortarla las alas y que la hiciese querer que las demás desaparecieran con tal de tenerla a su lado.
Danielle R.
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miércoles, 22 de julio de 2015
jueves, 16 de julio de 2015
Entre las sábanas
Jugaban a ser diosas terrenales entre las sábanas. Comiéndose a besos al ritmo acompasado de sus corazones, como si la vida se las fuera entre los dedos.
Había decidido amarla por tan sólo una noche. Necesitaba sentir su aliento entre sus piernas y enredarse entre los susurros placenteros de su voz.
Se conocían de hace poco, pero sentían la necesidad de entregarse la una a la otra y olvidarse por un momento del mundo que las rodeaba.
Muy a su pesar ella se había enganchado al sabor de sus labios, al cariño que desprendía con el roce de sus caricias y a sus ojos que la encandilaban.
Quería volver a verla pero no sabía si ella estaría dispuesta a un próximo encuentro. Tenía miedo que por no dar el paso, la perdiera, dejandola así en un limbo de incertidumbres.
Danielle R.
Había decidido amarla por tan sólo una noche. Necesitaba sentir su aliento entre sus piernas y enredarse entre los susurros placenteros de su voz.
Se conocían de hace poco, pero sentían la necesidad de entregarse la una a la otra y olvidarse por un momento del mundo que las rodeaba.
Muy a su pesar ella se había enganchado al sabor de sus labios, al cariño que desprendía con el roce de sus caricias y a sus ojos que la encandilaban.
Quería volver a verla pero no sabía si ella estaría dispuesta a un próximo encuentro. Tenía miedo que por no dar el paso, la perdiera, dejandola así en un limbo de incertidumbres.
Danielle R.
miércoles, 15 de julio de 2015
Noches de insomnio
La ví. Con su simple perfección. Tan jodidamente preciosa, como siempre. Con esa mirada que te hechiza y esos labios que desearias besar tantas horas como tiene el día.
Joder, que bonita estaba. Allí, sentada, mirando de lado, con el pelo semi-recogido.
Creí volver a enamorarme en esa pequeña milésima de segundo en que me perdí contemplandola a lo lejos. Con esa corona de flores sobre su cabeza cual princesa de cuento.
¿Sabes? Te habría hecho reina de mi mundo si lo hubieses querido. Me bastaba con un "ven conmigo" saliendo de tus labios. Pero no fue así. Y no puedo volver a caer. aunque mis manos tiemblen al anhelar rozar cada centímetro de su piel. Aunque mis ojos la busquen en cada rincón de esta maldita ciudad. Aunque mi guitarra aún llore su ausencia.
Puede que no seas la reina de mi mundo, ni siquiera mi princesa. No obstante me conformaré con que aparezcas en mis sueños como cada noche, sin un rostro fijo. Sin embargo, sabré que eres tú. Mi desengaño particular. Mi perfección no encarnada. La que aún no me ha cortado las alas.
Danielle R.
¿Sabes? Te habría hecho reina de mi mundo si lo hubieses querido. Me bastaba con un "ven conmigo" saliendo de tus labios. Pero no fue así. Y no puedo volver a caer. aunque mis manos tiemblen al anhelar rozar cada centímetro de su piel. Aunque mis ojos la busquen en cada rincón de esta maldita ciudad. Aunque mi guitarra aún llore su ausencia.
Puede que no seas la reina de mi mundo, ni siquiera mi princesa. No obstante me conformaré con que aparezcas en mis sueños como cada noche, sin un rostro fijo. Sin embargo, sabré que eres tú. Mi desengaño particular. Mi perfección no encarnada. La que aún no me ha cortado las alas.
Danielle R.
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